El trastorno bipolar y la creatividad
Cuando te enteras que tienes trastorno bipolar, cualquier cosa a la que agarrarte para no quedarte simplemente en que tendrás una patología en tu cerebro el resto de tu vida es positiva. Cuesta poco informarse mínimamente y empezar a ver que es una enfermedad asociada a menudo a músicos, artistas, talentosos y en general gente relacionada con la creatividad. ¿Esto es cierto? Pues supongo que no será ni blanco ni negro…
En mi caso concreto, sí que puedo decir que soy una persona creativa. No soy ningún artista famoso ni nada que se le parezca, pero desde siempre he inventado juegos, he escrito un libro, varios blogs que acababan perdidos en internet, se me da bastante bien la poesía improvisada, toco (aporreo) el piano… en definitiva, sí, soy más creativo que la mayoría de la gente que conozco.
¿Pero por esa razón soy bipolar? Pues la verdad no lo se, quizás afecta en algo, pero obviamente hay personas mucho más creativas que yo que no son bipolares.

Luego están los bipolares famosos, que hay muchos, o por lo menos se dice que hay muchos. Lo pongo un poco en duda porque saber si alguien es bipolar a posteriori se me antoja complicado. También hay opiniones que dicen que la irrupción de anuncios de bipolaridad en el star-system sirve a veces para ocultar otros problemas todavía peor vistos en sociedad, como la adicción a sustancias prohibidas.
Pero a parte de estas consideraciones sí que es cierto que es mucho más fácil encontrar a un artista bipolar que un artista diabético, seguramente porque lo segundo no tiene ningún interés mediático.
De todo esto yo extraigo dos conclusiones:
- Se puede tener una vida «éxito» o «fama» siendo bipolar. Ejemplos hay muchos. Por lo tanto, tener una vida «normal» (no ser un famoso vaya) siendo bipolar todavía debería ser más fácil.
- A veces no está tan clara la frontera entre el que es bipolar y el que no, cosa que me hace pensar que en realidad todos somos algo bipolares. Pero unos más que otros, está claro…